Sueños truncados

When Gangs Tread On Dreams

SAN SALVADOR, Para finales del año 2017 en El Salvador, se reportaron alrededor de 248 niños, niñas y adolescentes asesinados; la mayor parte de estos crímenes fue realizado por pandillas, a raíz de una venganza o por estar junto a sus padres cuando estos han sido víctimas de asesinato.

El obispo diocesano de la Iglesia Episcopal Anglicana de El Salvador, Rvdmo. Juan David Alvarado, condena los asesinatos de niñas, niños y adolescentes cometidos en el país, no solo muestra su indignación, sino que principalmente su preocupación, ya que el rango de edad de las víctimas cada vez baja más.

Nuestra Iglesia en El Salvador no ha sido exenta de esta realidad que nos aqueja día a día; tal es el caso que vivió la familia de Raquel, a quien llamaremos así para cuidar su identidad. El 30 de octubre del 2017, Miguel, el nieto de 15 años de Raquel, un adolescente futbolista y estudiante, se sumó a las estadísticas de niños, niñas y adolescentes a los cuales las pandillas truncaron sus sueños.

“Mi nieto era un jovencito que le gusta jugar futbol. Ya había tenido dos reuniones para ingresar a jugar con el Alianza Futbol Club. Ese día que me lo mataron cumplía sus 15 años. Él tenía partido con su equipo y recuerdo que llegó a pedirme un dólar para poder pagarle al árbitro del partido; fue a jugar y regresó a estar conmigo. Después yo lo mandé a cambiarme un billete de $20 dólares, a pocos metros de la casa. No sé si cambió el billete y eso ya no importa, lo único que él ya no regresó”, nos cuenta entre lágrimas Raquel, recordando lo vivido ese fatídico día.

Esto aconteció en un municipio de San Salvador a las cercanías de San Bartolomé Perulapía; vecinos de Raquel fueron testigos que su nieto era llevado desde la esquina de la cancha de futbol por jóvenes de pandillas, pero al no ver nada forzado, no habían dado parte a la familia. Al conocer esto, familiares de Raquel, perdiendo el miedo, preguntaron a los jóvenes pandilleros sobre el paradero del adolescente de 15 años, pero estos al ser constantemente cuestionados, insistían en no saber nada.

A los pocos días de haber desaparecido Miguel, y al ver la insistencia de la familia, un joven de la pandilla confirmó las sospechas de lo que había ocurrido; el adolescente de 15 años, había perdido la vida en manos de estos grupos. “El confesó incluso que Miguelito había pedido que lo dejaran ir a despedirse de su mamá y estos no le permitieron nada. Por más que pidió ayuda, nadie le ayudó. Esto pasó el 30 de octubre del 2017 a las 11 de la noche”, nos comenta Raquel.

Luego de que ocurrió todo esto, ella y su familia comenzaron a ser víctimas de acoso en su misma colonia, por lo cual decidió buscar ayuda con la Iglesia Episcopal Anglicana de El Salvador (IAES). Por medio del Programa Episcopal Dignidad y Justicia de la IAES, consiguieron sacar a la familia de ese municipio hacia unos hogares refugio y con a los meses, su hija y nietos pudieron salir del país para poder estar seguros. Raquel externa no haberse ido para estar pendiente de su mamá y su otra hija que vive en otra zona del país en donde si está segura.

Se desconoce el móvil del hecho, pero para el Rvdo. Juan Pablo, sacerdote encargado de la parroquia Anglicana de la zona, es una realidad con la que debe trabajar día a día, “El trabajo es difícil. A pesar de hacer un trabajo misionero, muchas personas se resisten a asistir a la a iglesia. De cierto modo, la pandilla respeta la iglesia, siempre y cuando existan buenas relaciones. Un trabajo de acompañamiento es siempre necesario. Pero la iglesia debe estar lista para actuar y orientar a las personas que sufran el acoso de la pandilla y se vean forzados a movilizarse.”

Así como Miguel, muchos son los casos de niños, niñas y adolescentes que no logran cumplir sus sueños y convertirse en hombres y mujeres de bien para nuestro país. Ante la falta de operatividad de un sistema judicial que no controla lo que ocurre en una zona y la latente impunidad de estos crímenes, la IAES continuará trabajando por apoyar y acompañar a la población salvadoreña.

CONTACT: Ernesto Edrian Valle, Comunicaciones, Iglesia Anglicana de El Salvador, email  comunicaciones.iaes@gmail.com